Ahora sí, ilutraciones editadas en la pequeña Cort. Suelen ser los viajes quiméricos ocupación de nalgas sedentarias y de imaginaciones fecundas. Nuestro viaje a Cotiledonia corrobora ese hecho literario. Cristóbal Serra me mostró la deliciosa y disparatada Cotiledonia, que no sabemos hasta qué punto es fruto de la poesía o del “ironismo”. Disfruté mucho de aquellos parajes y tomé estos apuntes.